Se entierra el canto entre las pisadas mojadas
aún quedan en los escasos patios traseros de las casas viejas
Ya no vive por quien vivía en mi adolescencia
crecí
a las mujeres de mi edad les sale ira por la boca
Debí haber vivido más aprendido más
leído todo a mi paso
ahora ya solo me queda el recuerdo del reloj contra mi tiempo
bomba atómica en la red social
en el juego distractor de mi instante
me quieren borrar el cerebro
O lo que queda de él
La conciencia se escucha lentísima y opaca
se la llevo la marea de constelaciones en la lista de deseos y deberes
se astillaron las cosas que debía estudiar o decir
hace frio como nunca por eso me retiro de la guerra
fa fiesta solo habita en mi cama entre cobijas, a puerta cerrada
entre las sabias ratas que me cuidan los cayos del dolor
¿Viajar?
Es un viaje entrar a la cocina
y abrir un refrigerador lleno
las casas se quedan sin focos
los árboles de navidad
son promesas de palanganas para los adictos del hielo
basura de mi sangre
repudio de la genética de mi padre enfermo
Ya no debato con mi mente
ya no le impongo
dejo de mover mis dedos
y escribo entre labios viendo al techo
carcomido por la brea asesina de cientos de termitas
Ya no saco la libreta de debajo de la almohada
ya no corro a escribir mi frase maestra del día
mis grandes instantes los guardo para mí y para quien merece saberlos
nadie
Nunca estoy sola
siempre lo tengo
también tengo a mi espíritu
ya no tengo que encender mis pasos
para ver por donde escribo
Todos piensan algo de mí
pero solo me importa lo que sienten
cuando me ven
mi persona no es discreta
mi alma no es discreta
la lucha sigue envenenando los egos
gana la mente más pronta
la fría
vuelvo a las raíces de la crianza
tejo entre comidas y me arraigo
bajo el domiciliario verde beso de los niños
es lo que me hace feliz