Siempre estoy al borde
en la esquirla del tiempo
a una coma de brotar desde tus ojos
lamiendo las patas de tu cama
a tu mesa
secando con los cabellos de mis días
cada minutero que vibra tu sombra
me arrastro
desde la lengua
hasta las consecuencias de perder tu espacio
me pierdo en tus labios gruesos
de fruto en huerto que cultivo
Me siento en tu memoria
en la lentitud de la desesperanza
en donde la misma luna quema la espalda
cansada de cargar tus risas
la indiferencia de los cerros ciegos
que me ven desde arriba
como tú
sin notar mi fértil mi paso
Me derrumbo porque soy de fango
húmeda desde la esquina de tus ojos
hasta el incontenible llanto entre mis piernas
que se mojan por ti
