Boca Culebra

31.12.10

Cereza Negra

Vamos superponiendo voces
un auricular que me conecte al satélite te tu patria
dos tonos
uno para desamarte
otro para el cibersexo

Una pantalla plasma
conexiones yuesbi donde me ponga el jugo del secreto
y faje leeeeeento
tu voz por  mi voz
entre el suelo que nos a-isla

Un teclado que se mete a su propia rueca
fornicante de  estas yemas
con las uñas apretadas de colores
que se esmalte  la noche
¿Es de mate la noche?

Suelta tus ojos Jaque
desprende la cadencia del tecleo
Su-
el-
ta    en tus piernas en la silla de circuitos
la que da vuelta
la que te mece de aquí a hachas

Mátame

de ahogo

              por que me faltas 

28.12.10

Sarco y su lengua

20.12.10

Organigrama de reposo absoluto

Te  pregunto que somos y dices que nuestro amor no tiene etiquetas, que somos simplemente dos fuerzas en camas diferentes que extrañan amarse con la ferocidad de un kamikaze.  Siento que soy tu madre tierra. Tu Eva y tu María, a veces por las mañanas soy tu Iglesia pero sales de mi culto y te olvidas de mis mandamientos. A  veces soy tu mar que no has pisoteado o el túnel a la siguiente vida, que temes pero no puedes evitar.
Sin embargo regresas a misa, pones tus semillas en la tierra, meditas sobre la figura de maría arriba de tu cabecera y te quieres embarcar.

Y sé que tu pene y tu impulso, no serán ni mi semen ni mi fruto…  Mis demandas son más puntuales y menos biológicas. Mis deseos ya no se limitan a sobrevivir o a reproducirme. 

Dices que soy como tu sombra que va pegada a ti, que me llevas cocida a tu costado izquierdo o derecho, según sea la noche si manejas el auto o si es en la cama dónde te corres del mundo.
Soy tu sombra fantasma, soy la sombra que no quieres descoserte, y tu te crees piter pan cuando estas pegado a mi sombra,  te sietes diabólico y te llenas de remordimientos. Cuando te pega el Sol, me recuerdas porque además de tus pendejadas, te sofoca tu ciudad, te sofoca el lugar donde vives, la gente con la que tratas. Entonces vuelves a cerrar los sueños y entre ojos, me ves, y duelo como duele la cuenta que no puedes saldar. Y me olvidas por algunos días.
Me ves como tu animal, ni buena ni mala, solo me percibes como tal. Me ves echada para cuando llegas cansado, me ves moviéndote la cola y las patas,  me ves siempre dispuesta,  y si  me malparto, me castigas quitándome tus palabras, mi alimento que es la energía que desprendemos cuando nos envolvemos en las mantas manchadas de palabras. Y sabes que como tu animal, soy capaz de cuidar calidamente de ti, pero también puedo ser un predador implacable para obtener mi alimento. Y eso te asusta. Pero yo no escogí ser tu animal, simplemente hago lo que hago, soy inocente.
Bajo tus prejuicios soy amoral, soy diabólica y bruja por hacerte amarme así, te parezco brutal y a veces inhumana, por eso en ocasiones conviertes a esta sombra en tu basurero de aquellos episodios, que no quieres aceptar.
Soy tu animal exótico, tu animal tatuado,  sombra de tu misma sombra, soy tu serpiente enclaustrada, la que sobrevivía con poco.
Y aunque tengo aspecto de hembra, soy Fuerte, porque me gesté indiferenciada y bajo la influencia hormonal me convertí en mujer.
Pero insistes en verme a rastras  y  te vas

5.12.10


Tus manos alinean todos los caminos ...

1.12.10

América


Alguna vez tuve infancia y una sola amiga con el pelo dorado y ella me llovía para darme en la boca de su alma de continente en mi  cama individual donde al perderse la luz podía interpretar la cartografía del techo de madera donde lloraba al oír la mas reciente vajilla del outlet cobrar vida en las paredes de la cocina sala o cuarto donde mi madre se escondía de nuestro padre alguna vez tuve una cama individual que aprendí a tender a lo cinco años donde las arrugas de la colcha de olanes ochenteros no eran sinónimo de tibieza cobijo arrumaco si no la perfección de  planchado permanente simétricamente calculado por el cinturón negro del vencido hombre que  amantemente lastimaba mi espalda  y el eco del latigazo respondía al te pego porque te amo y yo sangraba silente porque soñaba con tener una cama doble donde unos enormes brazos de felpa me amaran inmóviles mudos  sudantes donde solo me cobijaran los vellos  y mi cabello largo que cubriría mis  largos sollozos donde mi nombre sería Marta y esa Marta fumaría cigarros acostada en la cama que podría tender perfectamente  para irse en tacones a la secundaria