En Madrid deben ser las nueve de la noche, el escalpelo de la espera se traga la realidad de mi vida, amo a un hombre que vive a mil quinientos dólares de distancia, yo soy mas tercermundista que este México plagado de carteles de política, en Madrid no han de perrear por las tortillas, seguramente el dolor que sientes, amante, radica en la farda hueva de subir las escaleras para salir al estanco a comprar tabacos.
Amor, fumo marlboro rojo. Corro cuando baja el sol. Es bueno sudar. No puedo escribir es que tengo atascado el cerebro.
Mi amor, susurras a nueve horas de diferencia, follas y paseas por la Rábida , un callejero lleno de coníferas y edificios típicos. Paseas por las habitaciones con terraza, colores ocre, frigoríficos, pisas algún euro que se le cayó del bolsillo a un niño roto como yo. Ahí se buscan arrendatarios con solvencia acreditada, con fiador garante, ahí no me solicitan con mi bolsa de desechos existenciales, con mis patologías clínicamente calificadas, con mi gordura obsesiva compulsiva, con mis rachas de purgatorio pagano.
Un hombre como tú no podría rentar en la Rabida con una mujer como yo. La Rabida me recuerda a Tlalpan, no con el sueño de mi vida, ni con el escape que busco en cada hojita de biblia que me fumo, escondida en el edén trasero de mi casa.
Mientras aquí el frío golpea las certezas, busco de manera adictiva pagar el inernet, hilo de plata que me conecta a tu patria, hilo que me permite de vez en noche, ponerle play a tu boca de agorero. Prender el youtube, goglearte, sentirme acosadora, y luchar entre el jaloneo de enviar o no enviarte un correo electrónico, porque se que naciste en el setenta y tres y que los búfalos de agua como tú, necesitan libertinaje.
LIBERTINAJE: Un ateo dedicado a los placeres del cuerpo, un bardo.
En las noches sueño que estamos enredados entre pelos, imagino que tienes una cama europea individual, aunque dices que me amas tan ampliamente como una sábana king size, me das las gracias por estar después de tanto tiempo, me das un beso en la punta de los dedos, de los dedos de mis labios. Yo te doy mi boca entera, mis ahorros, mi arranque y no se de ti en muchos días.
(Gracias... deja un link)

