Boca Culebra

15.8.10

...A ti


En Madrid deben ser las nueve de la noche,  el escalpelo de la espera se traga la realidad de mi vida, amo a un hombre que vive a  mil quinientos dólares de distancia,  yo soy mas tercermundista que este México plagado de carteles de política, en Madrid no han de perrear por las tortillas, seguramente el dolor que sientes, amante,  radica en la farda hueva de subir las escaleras para salir al estanco a comprar tabacos.
Amor, fumo marlboro rojo. Corro cuando baja el sol. Es bueno sudar. No puedo escribir  es que tengo atascado el cerebro.
Mi amor, susurras a nueve horas de diferencia, follas y paseas por la Rábida, un callejero lleno de coníferas y edificios típicos. Paseas por  las habitaciones con terraza, colores ocre, frigoríficos, pisas algún euro que se le cayó del bolsillo a un niño roto como yo. Ahí se buscan arrendatarios  con solvencia acreditada, con fiador garante, ahí no me solicitan con mi bolsa de desechos existenciales, con mis patologías clínicamente calificadas, con mi  gordura obsesiva compulsiva, con mis rachas  de purgatorio pagano.
Un hombre como tú no podría rentar en la Rabida con una mujer como yo. La Rabida me recuerda a Tlalpan,  no con el sueño de mi vida, ni con el escape que busco en cada  hojita de biblia que me fumo, escondida en el edén trasero de mi casa.

Mientras aquí el frío golpea las certezas,  busco de manera adictiva pagar el inernet, hilo de plata que me conecta a tu patria, hilo que me permite de vez en noche, ponerle play a tu boca de agorero. Prender el youtube, goglearte, sentirme acosadora, y luchar entre el jaloneo de enviar o no enviarte un correo electrónico, porque se que  naciste en el setenta y tres y que los búfalos de agua  como tú, necesitan libertinaje.

LIBERTINAJE: Un ateo dedicado a los placeres del cuerpo, un bardo.

En las noches sueño que estamos enredados entre pelos, imagino que tienes una cama europea individual, aunque dices que me amas tan ampliamente como una sábana king size, me das las gracias por estar después de tanto tiempo, me das un beso en la punta de los dedos, de los dedos de mis labios. Yo te doy mi boca entera, mis ahorros, mi arranque y no se de ti en muchos días.

(Gracias... deja un link) 












Namaste


Fuera de ti, el pozo y la pesadilla, la cueva  violentada de lugares comunes, por los que el paso me recrea, tú mi agua de todos las mesetas,  de este parquero  que me encierra el argumento, que me pone en los pelos de nucaraña, esteta de la almohada, y bajo el parpado en clausura,  un fresco  se me arranca por la borda/Lagrimal del apretado celo/ regla lunar que minimiza/ regla de uva lírica en tu voz de ayuno.
No puedo destetarme de tu muslo, del mugido de mi pierna en frascos, que se va de lado, que se va en las patas del gameto  por el dedeo
Que versos en las uñas de los indios que te arrastran. Que nula mi uña. Se encaja  y tú no eres carne, plasma rota, cosida del colchón. Tú huelededia, saluda Námaste, se te hornea el brillo en la calentura que dejaste en las manos de la mesita de estar. Tu cama me  resbala. Tú, sístole. Tú, baja del avión erguido. Pernea la calentura del te bilunar.