Boca Culebra

30.3.10

..

Errar en el testamento
de ese nombre del soplo que nunca encontramos
porque sabemos que cada labio descubierto
es paranoia de los ensanches
tus miedos recién podados
olorosos a monte húmedo
el mecanismo de los míos en una muerte inaceptable
donde velamos cartas o correos
sitios versados en un lenguaje que nunca se desfibrarían
Y errar en la espera
de la baranda a púas o de rodillas sin turnos
velar la resurrección de un vano intento nuevo
para arrojar el abismo dentro de mi ego
desencajarte desmayado
del tumor que nos encona
nos agita el verde oficio

20.3.10

21 de Marzo



Conozco una lápida de paja
que espanto a espanto
enrabia mi nombre de tragedia
Y todo se fuga con el duelo
como llevarse flores a uno mismo
de esas que no se secan
                   pues han de venderse muertas
de esas que son flamables
y de un soplo eliminan evidencias
solo quedan las sombras del gigante
que murió en tierra de poetas


18.3.10

vida

Puedes besarme los dedos de los pies de mis pezones.... 

también escriben poesía a ciegas

17.3.10

beso paliativo

Antes estaba cansada del dolor


                                     
ahora el dolor me recuerda que tengo  vida

9.3.10

clavame

Duéleme desde la hierba encabronada que imagino se mueve en un lugar abandonado como yo. Enferma como yo en esta cama pestilente. Duéleme como me duele un tumor que revive cada tres años. Que no se amansa como no se amansa el vértigo, como no se calman mis manos violentas de buscarte, tuertas llenas de vagina.
He olvidado que soy real, que tengo piernas… he olvidado la paz de un desdolor. Me olvido y me dejo crecer las greñas…

Ni siquiera tengo el valor de remorirte.

8.3.10

Boca Culebra

El dios mas alcohólico

me besa el dedo del pie

se arrastra lengua tierra

manosenlamasa

da pisadas torpes hacia la cúpula del auricular


Este dios no tiene oído ni boletos

no es el padre infernal de todos mis hijos

ni siquiera sabe

que no soy tan niña ni tan madre

que soy un sufijo golpeado contra las esquinas

como mi tia la agonía

o mi abuela la neurosis

o suicidio interrumpido cada tres horas

cada silencio y soledad

navaja y pastas

voz y pastas

babita vaginal en el banco de la barra

del bar más solo de este puerto

Ya asesine a mi padre

a la madre de mi padre

a mi tío Pepe el sacerdote afeminado

ya mate a la familia de mi madre

al abogado de mi tio

a mi vecino

y al trío que violo el cuerpo de mi yo la adolescente

al trio que ultrajo el himen de mi yo la que no existe

Ya sepulte bajo la lengua de mi dios más pedo

las cartas amorosas de mi amante

las noches donde me refugiaba en sus huesos

Ya no tengo nada

tarjetas móvil o cama matrimonial

Ahora duermo en la miadera

en la consecuencia de ser yo

Así toda tempestuosa

Así la que se explota y no la callan

la que se explota y todos sus apegos huyen

porque no sabe moderar el odio o la adhesión.

6.3.10

Lado B. sola III



Aun desconozco el principio del misterio
El hexagrama que acuno entre los brazos
Me carga siervo
se reventaron mis rezos
y escribo
de reacomodar tu sitio
impulso  ser la superficie
por donde tu vellos muertos vaguen
y tu baba sea el molino que atice
las quebradas rodilleras
que me has gastado en años
como habitante tercermundista
de una pensión para huérfanos y escalofríos

3.3.10

Sola. Etapa B

Este barranco desierto
                                 frío
un beso manco que busca la estampida
en la esquina de signos rotos y punza
desde las hojas graves del poema acribillado
Quizá el miedo del hombre que falla de nuevo
antes de que clausuren las mañanas
y bajo un parpadeo
la muerte alta y blanca
no alcance la herida de un bolsillo
o el fondo de una lengua enredada
poseída en la viuda agonía de la separación



2.3.10


No sabré  nada de mis huesos
Ni de la violencia de su nuca atardecida
Cuando despeina con el ánima el injerto
La guerra estática del ego
Cómo puedo sentirme fuera del dolor de manos
Del reuma que corre por la vía grasa de la cama

Y es mutismo la incertidumbre en braza irrevocable
Y la guerra en contra del rechazo
En las esquinas inhumanas    
a la deriva

No sabré si estoy forjando el tanque hacia el abismo
Sin un acrísimo túnel repisado
Sólo con mi  síndrome de Estocolmo
Guardado en las bolsas rotas de los cojones