Cuando naciste
Él escribió "Teoría"
31.1.10
Instrucciones para un suicidio seguro y sin dolor
I
He visto como el otoño sacude los recuerdos, los olores como transeúntes fallecidos, en una ciudad que llegó para derrumbarse. Camino por mi piel difunta, y mis plantas no huelen a mandrágora, le hablo a la Biblia de los rumores, de sus mentiras, de los niños-costillas, sombritas hambrientas del eco de dios en un error, cuando desde lo alto envió un graznido: enjambren sus óvulos de almas mal-vivientes, de cáncer, y háganse muchos. De metete en las sabanas de tus hijas –hombre- y reprodúcete.
Ese el dios que creo al casi vivo, a su imagen y semejanza.
Escuché a los monstruos marinos forjarse en el tumulto de las heridas, a las moscas parir al cesar y al cesar porque es de dios. Y en la mano el Patrón de la familia azotar a sus creaciones, Jesuses descalzos, con mochilas, con apenas diez o quince años, con madres leprosas y denudas, que solo logran cinco minutos de caricias con el vaho de dios en la oreja, para tibiarse como utensilios fértiles. Y miré en una esquina a tres niñas con frío, muertas de hambre, dos ya menstruaban, tenían pánico en sus caderas, en sus piernitas adoloridas, una de ellas fue azotada para poder desayunar.
Escuché a los monstruos marinos forjarse en el tumulto de las heridas, a las moscas parir al cesar y al cesar porque es de dios. Y en la mano el Patrón de la familia azotar a sus creaciones, Jesuses descalzos, con mochilas, con apenas diez o quince años, con madres leprosas y denudas, que solo logran cinco minutos de caricias con el vaho de dios en la oreja, para tibiarse como utensilios fértiles. Y miré en una esquina a tres niñas con frío, muertas de hambre, dos ya menstruaban, tenían pánico en sus caderas, en sus piernitas adoloridas, una de ellas fue azotada para poder desayunar.
II
Esquivo el humo del derrumbe, el caos del polvo que deja la paciencia cuando se vuelve mediocridad, esquivo catatónica las navajas hambrientas de muñecas, subo la mano haciendo sombra, con las arrugas en las faldas de las viejas que fraguan su permanencia y no lo desean.
Las cajas de todos se perturban, sus cajas colesterolizadas ríen de miedo, y huelen pasar aquel nicho en el cual guardaran sus pocas certezas, los abortos, la comida desperdiciada, el esófago que quiere escapar de un cuerpo que no lo merece.
En las mejillas de mi dulce ancianita solo encontré botox, botox, botox; plomo en los pulmones de la cordura y en la planta del zapato una fotostática de un niño portando una metralleta.
Al hombre no se le torció el sentido, en sus genes se dictó con lodo la sodomía de un padre celestial, que incluía un costal de piedras, para hacer expresionismo abstracto en la piel del menos fuerte, catapulta de mandamientos, demandamientos.
Aquí los ciclos torturarían a Galileo. Aquí los ciclos no tienen puertas.
Esta es la iniciación de la orilla del mar, la que con una soga emancipa los tumores, mejillas pálidas de marzo, las nubes pariendo acetona, montañas anémicas, en realidad, un mundo normal.
Las cajas de todos se perturban, sus cajas colesterolizadas ríen de miedo, y huelen pasar aquel nicho en el cual guardaran sus pocas certezas, los abortos, la comida desperdiciada, el esófago que quiere escapar de un cuerpo que no lo merece.
En las mejillas de mi dulce ancianita solo encontré botox, botox, botox; plomo en los pulmones de la cordura y en la planta del zapato una fotostática de un niño portando una metralleta.
Al hombre no se le torció el sentido, en sus genes se dictó con lodo la sodomía de un padre celestial, que incluía un costal de piedras, para hacer expresionismo abstracto en la piel del menos fuerte, catapulta de mandamientos, demandamientos.
Aquí los ciclos torturarían a Galileo. Aquí los ciclos no tienen puertas.
Esta es la iniciación de la orilla del mar, la que con una soga emancipa los tumores, mejillas pálidas de marzo, las nubes pariendo acetona, montañas anémicas, en realidad, un mundo normal.
III
Era necesario una Magdalena en topless enredada al tubo de la cruz con zapatillas de 10 centímetros; un saquito de pólvora y la tumba sellada para que no resucitara; en el edén, nudistas encapuchados con metralletas defendiendo sus pertenencias, el dios de lo cristianos también tiene cartera, vouyerista silente que se la jala mientras uno se da en la madre, trinidad misógina con su puñado de capítulos y versos infestados de mandamientos al pozo de los desechos; este un padre nuestro debe enterrarse en los limítrofes del hoyo negro, ahí donde las putas amamantan a sus violadores y sus hijos se entretienen el hambre con cemento,
En los cuellos de mis hijos un cristo muerto por sobredosis, un padre pimpeando a su mujer y su espíritu santo dándole coca, dios habla de política con nuestros diputados, dios se coge a las niñas de la calle, dios nos da chiva para que se nos olvide el frió, dios es amor.
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abandono,
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formspring,
purga
29.1.10
Mezcal
Tu voz no quema
mantiene la braza de la leña
y aunque húmeda y abatida
entra en un sorbo calladita
Tu voz me vierte
como el mezcal que tiembla en la fusión
de tu boca y de mi fruto
mis telas en tu cuello
mis telas
Qué rasgadas y viejas están
Lo haré bien
mientras tajo de golpe un durazno
la comisura de la sangre de la fruta
mientras miras el desorden
y yo
solo puedo oler tus ojos
solo puedo ver como ebuye tu sangre
mientras muevo el caldero del alcohol
En verdad no me parecía...
quizá soy un poco peorCaminamos y se apagan los faroles de la calle
nos da la luna
dos cartas similares
nos da tragedias
y una carretera vieja para olvidarte
ya mi cama no es la misma
ni la tarima que hule a ti
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mezcal
27.1.10
Sobre el corazón perdido.
Gracias a LIFE y a toda la banda que nos siguió on line en vivo anoche...
ex hotel Riviera del Pacífico
Tener en las manos el libro de Javier García, no es como presentar cualquier otro, pues este libro lo vi crecer, afinarse y madurar hasta convertirse en un empastado de uno a N ejemplares. Y por lo tanto, me siento tan parte de él, como cuando la tía soltera ve nacer a su primer sobrino.
El oficio del narrador quizá es mas externo que el del poeta por que en un libro como el que tenemos aquí se habla de lo que el narrador observa de afuera hacia adentro revertiendo a la vez como observador omnipresente. Para escribir un libro como éste: Relatos de la Oscuridad del alma y el corazón perverso… no ha de ser tan sencillo. Incluso para el autor, que ha sido observador y escucha antento, de las quejas que se vuelcan en su tribuna desde hace ocho o nueve años. Por ello, si Javier no gastara las energías que los televidente o audioescuchas le desahogan, si no practicara artes marciales, y si no fuera él… no se hubiera podido escribir, este grito silencioso, que habla un poco quizá, de la impotencia o frustración de ver pasar el odio, la desesperanza, la lucha de poderes en cualquier clase social que se mire en nuestro vecindario o en las noticiero.
Para escribir desde dentro estas narraciones, hay quizá, que desprenderse del ego y escribir desde cada personaje sin tener que comprender el móvil y las razones de sus actos. No ponerse en las botas manchadas de sangre, ni en las zapatillas de aguja de seis pulgadas, tampoco disculpara el hambre o la ambición, que no son mas que atajos de la vida mas pasiva de cualquier clase élite. Mejor dicho, escribir algo como lo que a continuación presenciaran, es mostrar de manera literal y y concreta, el desasosiego por nuestra sociedad, ya nno digamos una protesta ni una ayuda, si no, toda aquella imaginería que el autor, debe de afrontar cuando el aviso luminoso en su cabina de radio esta en ON, cuando llega abrumado o cansado, o enfermo porque el estrés, puede sin duda, canalizarse en las letras, hasta convertirse en testigo silencioso de las masacres e infortunios que nos rodean. Ahora les advierto a ustedes aquí presentes, que no esperen encontrar los finales felices a los que nos acostumbraron nuestros padres, no crean que se llevaran un libro que nos ayudara eludir el presente, les advierto que no hay situaciones utópicas, llenas de esperanza, si no que podrán leer desde la oscuridad y la profundidad de donde prefieran estar a solas con estas 327 páginas, la realidad que vivimos y que se disfraza día a dia, con caretas autos del años, ropas ceremoniales, uniformes de poder, apellidos que arrastran clanes, o con decisiones equivocas, que traen consecuencias irreversibles. Tampoco encontraran los motivos de los pobres, de los hambrientos, porque en este libro, no se disculpa a nadie.
Sin embargo los relatos que Javier ha escrito para nosotros, siempre dejaran la duda, de si esas consecuencias, son redimibles, y es ahí donde entras Tú, lector, para jugar el papel, de juez, confesor, guardaespaldas, cámara escondida, y porque no, hasta de jurado en el palco de los que deciden quien es culpable o inocente, si la respuesta es cielo o infierno, equilibrio o extremo.
Javier nos da escenarios, donde mueve a sus personajes, como marionetas de un espectáculo común que sucede en cualquier pueblo, época o metrópoli. Nos deja listo el camino, para abrir los ojos a lo que a veces nos dejamos a ver por comodidad, seguridad, negación. Por tener un poco de paz, en esta aberrante civilización que corre más de prisa, que nuestro pensamiento. Dicen que el mal de muchos es el consuelo de los tontos. Pero el mal es únicamente, el reflejo de los polos de una realidad social, donde el que tiene en abundancia vive en paranoia, y el que tiene escasamente, vive en desesperación, y ambos confían en las armas para encontrar el sosiego de su situación, sean o no, portadores de una. La escritura de Javier es profundamente inquisitiva, su imaginería nos hara dudar quizá, si el ha estado en el centro del derrumbe, pero yo como su amiga, su asesora en el trascurso de las primeras letra de este libro, en los debates en la mesa de su casa, rodeada de su familia, les puedo decir, que es un escritor, con gran pasión por lo que quiere comunicar. Estas paginas son caleidoscopios, donde encontraremos tramas que acosaran el pensamiento, la conciencia. Disfrutemos entonces de este espejo, en el que nuestras fronteras y colonias se ven reflejadas. En buena hora, y con certeza me atrevo a decir, que este es el primero, de muchos libros que nacerán de él.
Gracias
Elizabeth Sobarzo Gaona
26 de enero de 2010.
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javier garcia camarena
24.1.10
23.1.10
20.1.10
19.1.10
Sexología y Logística
Los invito a leer un logro mas para las letras de México, cuándo se quiere algo con fuerza, se obtiene camaradas...
www.witch-liz.blogspot.com
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luis pavía,
SEXOLOGA ELIZABETH SOBARZO
18.1.10
Auto escarificación
En nuestras manos hay surcos que delatan a la hija que no podremos engendrar encendemos hogueras para eliminar evidencias pero ni las estopas ni las bombas molotov nos borran la incontinencia de nuestras bocas de nuestros poros deseandose encimados luchando contra el sudor de la premura de la media tarde donde ayuntamos los pechos los silencios lo que nos mantiene sobrios en el punto que es infinito y que abre paréntesis cartas astrales un acta de yoquieros y la reconstrucción del ligamento de las trompas de Falopio para repetir infinitamente la misma farsa
Tu tierra sobre mi cielo
Tu tierra sobre mi cielo
Ir por los renglones cueteados de la infancia encerrarse en el silencio y permitir que el traga sangre del propio cuento se diluya la garganta con medias verdades con sembradíos específicos para esconderse de la ablución de la conciencia en donde no queda por donde huir porque cada hilera de rencores tiene su final mutable el punto y coma infinito donde cosecho nubes de cerezo
Creer es esperar que la fe ciega despierte la selva que con todo y su jauría reposa con su tuerto alerta de la tala y fuegos que caen llenos de dagas nubes explosivas pero siempre pasajeras que no dan mas que una pequeña llama será acaso la conspiración amatoria una leyenda de ciclón
Descanso en paz
Cuando vieja y aprendida el mundo me sea mas tierno y lo coloque en la vitrina de yelmo que guarece aquello que aun no recuerdo entonces la hamaca mesa mis despiertos bajo el pirul de finísimos ayeres con todo y sus plagas de serpientes y ratas que a mis pies se acurruquen tapándome las uñas viejas será ahí cuando de aprendiz me pueda iniciar poeta
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te amos
torrmenta en la falla de san andrés
En este punto injusto, el cielo chilla de placer
Yo ver
llover
Y yo ver llover llover...
sin tu lado otra vez
Yo ver
llover
Y yo ver llover llover...
sin tu lado otra vez
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couch surfing,
llover
16.1.10
El Origen
La lejanía entre amantes es peor que la muerte. La tragedia del idilio es en forma concreta y literal peor que el dolor de la muerte del amante, porque es en vida, el sufrimiento inagotable, la agonía que no tiene leños para apresar el desolladero, es el jugo de amapola, cercano al duelo con la pérdida del muerto. El amor lejano me ha escarificado territorios internos, aplacados con pastas y sellos vudú. Me escondo por las noches, para matar apegos y ofrendarlos a la diosa de la venganza. Ofrecerle mi lengua y mi sangre menstrual, a cambio de paz perecedera. Mi conciencia está tan alterada que distingue poco, entre realidad o deseo. Para la tragedia del idilio, no es suficiente la escritura mezclada con morfina o alcaloides duros, no es suficiente contaminarme entre láudanos y tinturas. Mi sufrimiento en este idilio, nunca me ha llenado de bacterias, pero su lengua, de yerbadehada me pone entre las fauces de las hienas.
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pinches nostalgias
15.1.10
14.1.10
versoservidora
PUTANA Y POETATUADA
VERSOSERVIDORA
exiliada en el edén trasero
soy La lilith que todo lo devora
serpiente de fuego
roba ratas
escritora y bloguerrera
puta por decreto y célibe por que no me queda otra
hija de la chingada y del grandisimo puto
elizabeth sobarzo gaona
pornoanónima
y amante de mi sombra
pornoanónima
y amante de mi sombra
Nací para estar sola/ para luchar contra mi sombra que se extiende en la media vía/ pero esta noche se aparea mi alma/ me colmaste de día.
rogona-lengualarga-ociosa-soberbia-única
robamigos robamantes robanovios robatranquilidad
pagana y sola
Infiltrados:
roba amigos
12.1.10
11.1.10
Prefijos -in
Dentro del silencio cabalga la ruptura
en una cápsula de fosas conocidas
en una cápsula de fosas conocidas
la carne se auto marca a bisturí
Ya es la distancia amazona tibia
que no logra una victoria
y más en la orilla de la ola
Ya suelo anochecer de frío
en la histérica ironía del absoluto
II
El dolor más fatídico es el del amor
porque la lengua deja de ser músculo
se vuelve huérfana
sin códigos de honor ni himno propio
rémora de noche sin escondite
en donde el frío erige su morada
y no hay piel ni estambre para calmar las horas
Infiltrados:
cursilería extrema,
fosa común
fe de erratas
PUTOOOOOOOOOOOOOOOOOS
FE DE E RATAS.... como no puedo borrar (por mi trabajo experimental) pues edito... je
FRUTOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
FE DE E RATAS.... como no puedo borrar (por mi trabajo experimental) pues edito... je
FRUTOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
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editar post
10.1.10
mejor dicho
Entre el poema y el tatuaje
solo hay sangre
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elizabeth sobarzo,
kali tattoo,
sangre,
tattoo
9.1.10
in [útero
Tenemos la palabra
la lengua agarrada de la oreja
tengo el no saber de mi cuando te hablo
qué chingado experimento hizo el hombre
mi conexión muscaria
azote del pez relámpago que me nada
y tú me nadas
sin pastas de gallo
sin un correo en mis entradas
canosas en la fatiga
mojadas por el dorso de dos dedos bien adentro
que aún conservan entre las líneas tu apellido
el olor por tu deseo
Y sin saber cómo van las vías de tu verga
me vuelas alto
me desmayas a mitad de la tormenta
donde olvidé como encajarme entre tus letras
nada más tenía tu palabra
metida entre la hierba seca de las piernas
Infiltrados:
dildo
8.1.10
del moleskine...
Mientras todo duerme/ésta ciudad se duele ebria sobre los paravientos de los autos/se pone la carrillera de ruletas rusas/quizá le patea las nalgas a una cometa/ incendia un bote de basura para calentarse las pestañas o erizarlas/ como se eriza la vagina de la olas bajo predestinaciones de cornadas movedizas/ Alguna carta náutica con mala ortografía flota en el cascarón de un tinto mal cogido/ de esos que dan resaca para recordar que no todo fue un sueño/ de esos mal bebidos porque la noche casi se acadabra/ ésta ciudad sin parpados está olvidando como encender sus faros/ olvida colindar el muelle a la turbina del deseo/ a veces la catean sin ninguna excusa/ a vientos le buscan subterráneos para convertirla en ciudad de paso/ en ciudad derrumbe/ se rapa para no ser identificada luego pega carteles de Se Busca/ antes de saltar desnuda.
7.1.10
Kali tattoo
Yo me tatúo para no morir de amor
Infiltrados:
amor,
drogas y amor,
k-,
tatuaje en la nalga
6.1.10
kipuri
Te conocí cuando se diluía septiembre por los cerezos que penden de mis hombros. Me llegaste cuando me poseían hadas verdes, corrían presurosas por las vías alternas de mis neuronas. Llegaste y yo sacaba mi revolver de entre algún código binario, quizá de algún cajón del cerebelo.
Para creer en ti, necesite una sobre dosis depresiva, una computadora portátil que jamás llego a mis manos, la quiebra de un negocio donde invertí hasta mi juicio y una novela interminable. Llegaste cuando estaba recién herida, con el esófago entubado; con la operación que él abrió sin guantes, sin anestesia.
Llegaste y escarbaba entre mi alacena el buqué de pastas, las cajas vacías con una esquinita de THC y siendo siempre una caja hembra. En ese instante llegaste con pasamontañas, micrófono skype y conexión delta nueve; hiciste los cateos pertinentes, limpia de psicoactivos, chocolates, fumadas e ingestiones orales. No me idealices, repetías con la fe del mantra calvo, y mis manos eran ríos forjados en el índice que apunta las notas más graves que serían veladas, por cualquier gitana o niño con macropsia.
Y tú con tu greñero atado al fajo wirrárica, puro hasta la cadera, con toda la cosmogonía atada entre ligas, con toda la comezón que te atacaba y entre la trenza encadenada, yo leía la historia del mundo, los altares visitados, el sahumerio y tantos saludos que alzabas días de lunas y noches de domingos; la creación del universo encapsulada en una micro espora de tu cuero capilar. Y yo entre el fuego, preguntaba por él.
Malditas las diferencias de horas, todas las sombras que exorcizo por guardarle fe a una estampita, al libro más amado de liturgias, hospedado en templos de wordpress. A mí me llega el sueño antes que a él.
En alguna galaxia de otra vida, quizá se rompa la distancia, debo creer que lo veré antes de irme, debo creer mientras me cala el pesimismo, me lo repito como derecho y revés de una chambrita interminable.
Mientras en aquél mes tan cargado de verbenas, yo también remataba mi próximo cadáver, sostén de mi peregrinaje. Yo hasta entonces, ando de cacería por este puerto famélico en el que me abandonó, en busca de sus manos de todos los colores. Y las largas sombras, solo sirven para llorar bajo el fresco sol que desenredaba estas manos paralíticas, insuperablemente quietas, que se unen solo para Él.
4.1.10
3.1.10
Cuenta Regresiva
Vagaremos como siameses
en globo aerostático por todo el universo
soltaremos los parapoemas
desde el hueco más alto de la niebla
nada nos ahogará
a la orilla de la cloaca
I
Naci descostillada y terca
tan vacía como las metáforas y los ciervos
decrepitando
los casquillos de mi madre
las tapas de los zancos de la vagina inservible
de la abuela que me cosió el oficio
Nací lamiéndome los ojos de muñón
piojera de faros viejos encajados a punta de machete
en las cuencas de lo que no se acaba
ni en el entresueño
de estampitas menstruantes como hongos
deshuesada de ternura manca
coja hasta la noche amartillada
II
De la biblia famélica materna
se me amparó la lengua endemoniada
punzón de los colmillos de mi espalda
mi pobre niña madre
golpeaba mi espaldita sin tatuajes
mi abandonada madre de juguete
le lloraba a su dios que recogiera mi cadáver
y yo nacía en cada sueño consumado
como ahora es sueño
la paliza que le gime a mi poeta
III
No quiero vivir bajo esta esquina vomitada
Con calambres en la memoria
Entumida y rota
Cosida de algún pretexto
Colmada de amputaciones de tercer grado
Nervaduras a espina en piel
Infiltrados:
ABC,
DEP,
fuga,
jesus el buen pastor,
nanas,
porno,
vuelos baratos
miedo bajo cero
Entre él y yo la unidad de tiempo pelea por seguir en guerra se funde en un micro universo donde el átomo de algún bacilo no existe porque no lo vemos o donde no sabemos de los estigmas de alguna tribu que en trance vaticina temporales o del último afán de mi tío que se ahogo a los dieciséis años pero no existió su grito porque el mar se comió su anhelo al igual que estas ganas de tomar el cuerpo de mi amante en medio de ciclones y estampidas de caucho que se preguntan si somos o no somos reales si es fidedigna mi voz cuando cambia cuando lo nombro cuando nuestros ojos se rozan en una milésima de espacio tiempo y arden las secuelas
Infiltrados:
pa mi ka
2.1.10
si fuera otra
Dígase que rompo el sentido
que escribo sobre un cielo
que no violentará las ratoneras
entre esquinas suturadas
sin ruegos fuera de la ojeras
O tal vez escribiera en un verso paralelo
con la cabeza sin dueño
en la misma cloaca
de los bolsillo de los que escribo
al correr bajo rutinas secas
Dígase que regreso a ser piloto de la estopa
mujer de horno que se apaña o se incendia sola
dígase que no borro nunca lo que escribo
que no pierdo la cabeza en las estampas
que ya no escribo para que me lea
que ya no escribo
que ya no muero
que ya
que ya que
Infiltrados:
sin cabello
1.1.10
Pierde Peso como yo
Entonces oí hablar al Creador, sin nombre, que es un simple hueco en el vacío, hermoso, como un ombligo.
«Hice un gran ruido y este ruido formó el océano y las olas del océano.
»Este ruido irá siempre pegado a las olas del mar y las olas del mar irán siempre pegadas a él, como los sellos en las tarjetas postales.
«Hice un gran ruido y este ruido formó el océano y las olas del océano.
»Este ruido irá siempre pegado a las olas del mar y las olas del mar irán siempre pegadas a él, como los sellos en las tarjetas postales.
Vicente Huidobro
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