Boca Culebra

27.11.09

De pique en Flicker



Fuera de ti, el pozo y la pesadilla, la cueva  violentada de lugares comunes, por los que el paso me recrea, tú mi agua de todos las mesetas,  de este parquero  que me encierra el argumento, que me pone en los pelos de nucaraña, esteta de la almohada, y bajo el parpado en clausura,  un fresco  se me arranca por la borda/Lagrimal del apretado celo/ regla lunar que minimiza/ regla de uva lírica en tu voz de ayuno.
No puedo destetarme de tu muslo, del mugido de mi pierna en frascos, que se va de lado, que se va en las patas del gameto  por el dedeo
Que versos en las uñas de los indios que te arrastran. Que nula mi uña. Se encaja  y tú no eres carne, plasma rota, cosida del colchón. Tú huelededia, saluda Námaste, se te hornea el brillo en la calentura que dejaste en las manos de la mesita de estar. Tu cama me  resbala. Tú, sístole. Tú, baja del avión erguido. Pernea mi goteo bilunar. 

Elizabeth Sobarzo Gaona

Floresta, 2009











24.11.09

De cómo llegaron las últimas horas (Fe de erratas) a mis manos.





A Miguel Avilés
por romper mis hábitos mamones, mi ermitañismo
a Oscar por dejar de ser mi amante, para ser mi hermano
A Gerardo Cruz Grunerth, por escribir esta novela
A Erick Silva, por ser 







Creo más en la sincronizidad de Jung, que en la teoría matemática de la probabilidad, excluyendo al misticismo que pueda circundar a la desambiguación, o el poder sobrenatural, ineludible  de la predestinación. Prueba de ello, es la forma en que el libro Últimas horas (fe de erratas) del potosino Gerardo Cruz Grunerth, llegó  a mí. Tenía mis últimos cincuenta pesos,  y acudí con ellos a una cita en la cafetería del motel del centro, donde me hospedaba en Guadalajara, Jalisco; el escritor Miguel Avilés, me esperaba con su moleskine y un altero de libros y regalos en la mesa que daba vista a la calle Pavo, muy cerca de Federalismo, después de abrazos, sesión de tarot y el obligado cadáver exquisito, me invitó a la presentación de un libro, que tendría lugar dos días después, en el ex convento del Carmen, justo a una cuadra de mi hotel (no tendría pretextos validos para faltar). Rompiendo con mi rutina y mis hábitos ermitañistas, tuve que dejar que Avilés, pagara mi limonada, debería encerrarme en el hotel y ahorrar porque mi vida social en el centro de Guadalajara, cobraba vida. Ya en miércoles, me atreví, a asistir a la presentación de la novela de Cruz Grunerth, me senté casi al frente y con una  sonrisa, disfruté de la presentación que mi amigo Avilés hizo.


Gerardo empezó a hablar, con esa energía reservada, con paz o marea bajita, no pasaron ni diez minutos, cuando al mismo momento… yo, dos metros  frente a él, rogaba que la novela no costara más de cincuenta pesos. Gerardo leía sobre una prostituta, mientras yo planeaba  pedirle a Miguel Avilés que me acompletara, si es que la novela se salía de mi escaso presupuesto, pero llego  un momento, en que no pude pensar en nada, porque las letras, a través de la voz de Gerardo me puso en trance,  y escuche… la misma voz que escucho, en esta cuarta lectura de su novela, donde la imagen poética, sigue siendo una metralla de nostalgias, su voz, es la voz de esos derrumbes, de esos nudos que no se destetan, de los que encallan cuando cuelgas el teléfono, o cuando ni siquiera cuelgas, porque ya nadie te marca. 


Desde la primera línea que empecé a leer tirada en el hotel de 150 pesos la noche, entre gemidos de dos vestidas a mi derecha, portazos al frente y los mariqueos de una chica con voz aguardientosa, que le suplicaba a su proxeneta que le permitiera dormir, pensé que no sería capaz de una concentración de la lectura, pero la primera línea me sumergió en esa atmosfera tan acida en la que me encontraba, mis ojos se dejaron mecer, mi síndrome premenstrual desato la marea del llanto ahogado, ese de bebé abandonado, en un cuarto sucio, donde todos follan, cobran, usan preservativos, pero yo, leo desmantelada, con media botella de agua y cólicos, sin crédito en el celular, y la prosa poética que me fornica la yugular, la monta, brinca como en la cuerda, juega a la liga, se amarra trapecista y se deja vencer, como yo me rendí… para escribirle a un desconocido, notas a cada hoja,  sobre su  hermoso gajo de poesía narrada, que adopté mío. 


Letras bajo UNO. Gerardo, me ha costado cincuenta pesos recibir estas letras, no me ayudan,  de lo contario, mi trastorno disfórico premenstrual, ingobernable y crónico se acentúa, como el gusto por las lecturas poéticas. Estoy más que sola, y tu describes este cuarto de hotel, incluso,  el  techo  de donde caen arañas, que amenazan en vencerme en sueño de tanto verlas caer a la sabana sudada y cortarme los canales auditivos; seguir la lectura, perseguir y desear la línea siguiente, para saber que no soy tan igual, que tus situaciones, que estas últimas horas.


Ocaedro sin-razón: Esto no puede ser casualidad, aquí llueve, no te miento, es jueves primero de octubre, y también llueve en tu novela, de pronto me siento desorbitada, juegas conmigo, o hice esa extática conexión, como lo hace Bastian en The Neverending Story, y llueve en tu Octaedro y llueve en la calle Pedro Moreno. Mi botella de agua ha llegado a su fin, y tus alcantarillas beben agua con sed salvaje, vuelvo a llorar, cierro mis ojos astigmatas, miopes, y duermo.


Dos, Its more than thunder: Sigo chillona, sigo, y hoy si me asusta la idea de salir de esta habitación sin sanitario, me da miedo cruzar la mitad del cuarto piso en donde me hospedo, y que alguien me haga daño, jalo el bote de basura, y meo, como niña asustada, que solo sabe el camino de regreso a  la cama.


Gerardo, sigo mas sola que nunca, sigo con el corazón molido, listo para etiquetarlo, corazón ceviche, o carne de pecho molido. Avanzo en la lectura; se que debo decirte esto, voy en contra de las apologías, de los elogios gratuitos y las sobadas de lomo, pero esto, realmente surca, hecha la semilla, y se pone a crecer. ¿Sientes el vacio que siento yo cuando escribo? Ese miércoles, me firmaste el libro, te hablé sobre mi novela, evité ser tan tímida como suelo ser, con mi voz de niña temerosa y solitaria, en una ciudad, donde las ratas abrazan por compromiso, por consideración.

Gerardo, el oficio de tu escritura, puede olerse con la soltura del sortilegio natural, de ese que se trae en los genes, y si no se cultiva, se seca, como se secan las especias mal cerradas, o las orillas de los embutidos, o como se hace amarillento el queso que se orea demasiado tiempo dentro incluso, de un mismo refrigerador, Creo Gerardo, que mucho de esta novela, nació en soledades, en tu libreta que cargas de pasta de piel, estilo italiana, con un cordel que le da tres vueltas o más, como ahora lo hago yo, con estas hojas, que afortunadamente se tiraron setecientas veces. 


Its more that sad times: Dices que las cosas no siempre están bien, subo a un pájaro turbina, y me dirijo al aeropuerto internacional de Tijuana, me despido del hombre que amo, y me siento la mujer más triste del mundo, ah, pero que alivio, no soy la única, porque el espejo en tu novela, también lo está. Anoche, me sentí  tal como la  muñeca fea, sabes, el no me deseaba, prefirió verme desnuda, y hacerme hablar,  prefirió cantar sus nanas, criticar mi forma de vestir,  comparar mis pechos con los pechos firmes y morenos, de su última modelo que fotografió, me sentí como la puta de este fragmento, como la de la carita llena de hollín, acepté el billete de quinientos que Oscar me extendió, pero fuera de eso, no quiso hacerme el amor, solo quería ciertos favores sexuales, bajo sus cláusulas. El me ve atrapada en los rincones, me ve quebrada, se me salen los mocos, junto a los mocos de la puta que relatas, Oscar  me dice, ya no llores tontita, y tú escribes que mis amigos no son los del mundo. Sara… Gerardo, tu puta se llama Sara. Elizabeth, yo me llamo Elizabeth.


De ahora en adelante, busco en las canciones infantiles, trasfondos, entretelas, juegos inconscientes, desdoblamientos, esta parte, me ha impactado, el juego entretejido de la canción y tu narrativa, fue lo que me engancho  en aquella sala de el ex convento del Carmen. Y hoy, se por qué.


Puerto de Ensenada Baja California.
Noviembre de 2009
He descubierto que acabo de despertar.


CRUZ GRUNERTH, Gerardo
Últimas horas (Fe de erratas)
Cante Ediciones
San Luis Potosi



23.11.09

La venganza de la Sirenita

Cada que el príncipe se coge a Ariel, ella ve sus piernas abiertas con rencor. Extraña su cola, se siente fragmentada. Odia esa estúpida necesidad de respirar para no dejar de vivir. Finge el gozo y se mete al baño. Allí con una navajita se corta los muslos para castigarse. Se toca el sexo con los dedos ensangrentados y sólo entonces sobreviene el orgasmo. Luego se sumerge en la bañera por horas. Tenía razón el cangrejo, el mundo humano es un desastre.

Miguel Barquiarena



Sabes Barquiarena… a veces me siento como Ariel en la bañera.
elizabeth

22.11.09

Comité neorrabioso contra los elogios gratuitos y miraquelindos


Si pueden, pasen a leer


Mi ensayo en Litteratura Libre



Estoy como en esa etapa donde no temo decir lo que pienso, pero no como en las etapas cutre snob, donde deseaba ser valemadrista y quizá verme ruda, portar mis doctor marteens, liguero y medias de red, cabello planchado que llegue a mitad de la espalda, y usar bra push up con escotes de quebrada (bueno, sigo vistiendo asi, pero porque no tengo otra ropa). Estoy realmente interiorizando, buscando mi núcleo, trato de acercarme a la verdadera yo, y sé que se refleja este trabajo, en esta esfera intima en la que vivo. Es un trabajo arduo, pero por primera vez, no ejerzo fuerza de voluntad, sino buena voluntad, para que fluyan las cosas; pienso que si implico fuerza, me cansaré tarde o temprano y volveré a la almohada, volveré a las puertas cerradas, a las compulsiones, obsesiones, y a esta carga químico karmica que me pone nitro al pensamiento, y después… mal ondearme.
Por eso retomo el ejercicio del ensayo, porque es la mejor manera en la que me reconozco, es decir, leo mis pensamientos, de manera ordenada, enfoco mis ideas, y leo mis adentros. A diferencia de la poesía, donde me desboco en imaginería, en la prosa poética, donde saco nostalgias o dolencias. Para mi el ensayo, es como ir a hablar con el psiquiatra, pero siendo lo más sincera posible, porque cuando inicio el ejercicio de ensayística, lo hago para mi disciplina, para el ejercicio del oficio, y jamás inicio un texto (de ningún género) pensando en que alguien ajeno a mí, lo leerá. Al fin y al cabo, que sería la escritura, sin el propósito de ser leída incluso, por uno mismo. En base a tanto debraye, y a manera de dar una razón por la cual me he unido a Batania NEORRABIOSO, a su comité Neorrabioso contra los elogios gratuitos y miraquelindos. Mis razones son similares a las que el expone, pero en mi caso, tengo implícitas, incluso, las de la lectoescritura. Algunas de las preguntas que me he hecho a raíz de esto son:
1. ¿Por qué en mi blog admito comentarios, y donde tomo la misma idea de Neorrabioso, de pedir que solo me firmen anónimos?
2. ¿Qué enfoque le puedo dar ahora a mi blog? ya que he abierto y cerrado blogs, les he dado matices serios, autobiográficos, poéticos, pero ni uno me ha saciado, ya que siempre buscaba la aceptación de mi entorno, o quizá, esperaba que me dijeran lo que quería escuchar. Incluso, a veces, he abierto blogs, para ser indirectamente leída, por alguien en especifico, en donde pueda postear las cosas que jamás me atrevería a decirle, y sin contradecirme con lo anterior escrito, esto lo he asumido, después de pegar la nueva entrada a un nuevo post.
3. He pensado en muchas cosas, por ejemplo, en que mi editora me dijo un día, que no posteara mis textos inéditos, porque por eso me rechazaron alguna vez un proyecto.
4. O también, el día que quité las portadas de mis libros, solo porque en algún blog de crítica de enumeramiento indiscriminado, dicen que uno se da autopromoción, al final de todo, para que publicar un libro, si tendrás en una caja los ejemplares empolvados.

En fin, hay más razones que podría enlistar, pero no quiero. Lo que si deseo es expresar que a raíz de escribir en mi mas reciente publicación en Literatura Libre, que me unía al comité Neorrabioso, funcionó mi propuesta, y supe, que había un fin en todo esto. Rompí la secuencia de comentarios miraquelindo y el lector siguiente, que además es escritor Mexicano, Antonio León, continuó abruptamente con una gran aportación a mi ensayo. Y ese fue el momento de lucidez en el que asumí, que esto, no solo era rebeldía, o mi típico discurso de: si quieres chingar a un escritor, dile que escribe bien padre, y seguro, si es un mediocre, se estancara, y tu como pacman, te comerás a otro fantasma ególatra…o sobale el lomo, para que se retuerza en su mierda… el ego y la hipocresía como siempre. Quizá no practique ese pensamiento, pero si es factible.
EL punto es que mi querido Neorrabioso, en México, se inició la lectoescritura, a raíz de una simple línea que posteé… Gracias por sacar las ideas que yo solo medito, pero que no se cómo proponer…
Así que extiendo la propuesta, para abolir al club del elogio mutuo…

21.11.09

Pasen a leer

Si pueden, pasen a leer

Mi ensayo en Litteratura Libre


y patearme el trasero con fuerza

asi se evoluciona en la vida... no a patadas, pero tampoco a sobadas de lomo

Ego o rebeldia?

BATANIA lee tu correo Yahoo porfas

Mi propuesta sobre comentar de manera anónima no ha tenido éxito, algunos lo hacen, otros no, y estoy segura que si tuviera la opción de admitir solo comentarios anónimos, aun así, dentro de su comentario, dejarían el nombre. El punto es que no declinare en mi petición, me gustaría que la gente se sintiera libre de expresarse, es obvio que a la mayoría nos gusta que nos digan cosas positivas de nuestro trabajo, mas si este lleva implícito el sentimiento o una forma de pensar, sin embargo, no entiendo como puede ser tan difícil, cumplir una sola petición, como lo es evitar la firma. He pensado que muchos lo hacen porque desaparecí de mi blog antiguo súbitamente, siempre que me entra una crisis de ermitañismo , de mamonearía, o simplemente, me quise concentrar en jugar mafia wars como poseída, porque tenía que ausentarme de mi centro por unas semanas. El punto es que no declinare en mi propuesta. Porque además me encanta que dejen sus anónimos, tienen otra esencia o vibra distinta al de las firmas…

Anónimo dijo...
Usted es la fantasía de cualquier hombre sexualmente reprimido

Anónimo dijo...
De igual manera el anónimo queda al ojo del lector y no de la poeta, el url huele a mi carne, de líneas y puntos de rojo mate, cruz doblada en las esquinas, un beso
P.D. .
y no solo de los reprimidos..


Anónimo dijo...
que mamadas
16:46

Anónimo dijo...
jaajaja que haríamos sin ellas, no? jejeje Saludos anónimo
Por acá ando
11:26

Anónimo dijo...
Triste y cierto, a veces odio necesitar, prefiero que me necesiten!!
Escribes genial.(y no como un cumplido realmente es cierto)
Saludos Angie.

Anónimo dijo...
que chingados no entienden que es dejar un comentario anonimo.
17:59

Anónimo dijo...
jajajaaaa... eso pienso yo jijjij

Anónimo dijo...
no se nesecitan a veces tantas letras,a esa mayuscula le dieron fuerte hoy, saludos
20:42

Anónimo dijo...
es solo una letra mas en mi abecedario...

nada relevante anonimo..
saludos
0:07

Anónimo dijo...
Tienes las teclas atascadas de razón


Y realmente no creo que sea tan complicado, porque incluso en la caja previa al comentario, escribo:
Haga su comentario.

Por favor, no dejes tu nombre, ni link, inicial, o algo que sugiera que eres tu. Solo comenta y elige la opción ANONIMO... Gracias

Si dejas tu firma, tu comentario se borrara de inmediato. Si te urge decirme quien eres, envia un e-mail a: liz.sobarzo@hotmail.com (no uso msn)

Entonces, cual es el caso de mi petición, realmente no hay un trasfondo, solo un capricho mas, como lo es el que no me sigue el juego… ¿ego o rebeldía?

19.11.09

de Instrucciones para un suicidio seguro y sin dolor

He visto como el otoño sacude los recuerdos, los olores como transeúntes fallecidos, en una ciudad que llegó para derrumbarse. Camino por mi piel difunta, y mis plantas no huelen a mandrágora, le hablo a la Biblia de los rumores, de sus mentiras, de los niños-costilla, sombritas hambrientas del eco de dios en un error, cuando desde lo alto envió un graznido: enjambren sus óvulos de almas mal-vivientes, de cáncer, y háganse muchos; de metete en las sabanas de tus hijas –hombre- y reprodúcete.

Ese el dios que creo al casi vivo, a su imagen y semejanza.
Escuché a los monstruos marinos forjarse en el tumulto de las heridas, a las moscas parir al cesar y al cesar porque es de dios. Y en la mano el Patrón de la familia azotar a sus creaciones, Jesuses descalzos, con mochilas, con apenas diez o quince años, con madres leprosas y denudas, que solo logran cinco minutos de caricias con el vaho de dios en la oreja, para tibiarse como utensilios fértiles. Y miré en una esquina a tres niñas con frío, muertas de hambre, dos ya menstruaban, tenían pánico en sus caderas, en sus piernitas adoloridas, una de ellas fue azotada para poder desayunar.

elizabeth sobarzo

2002

La mejOr manera de alejar a un cObarde, es diciendOle que le necesitas

18.11.09

Me da miedo dormir sola
busco rasantes en el techo viejo
en el techo enmohecido
párpado que se cae de miedo


busco la esquina de una franelita
un dedo grande para atarme al sueño

a veces se antoja sentirse mujer

16.11.09

Comentarios anónimos

Leyendo en el Blog del Neorrabioso una entrada donde cuenta que se le había ocurrido abrir una bitácora donde solo admitiera comentarios anónimo, explicando motivo, y proyecto, se me ocurre que es la idea mas genial que he leído en su blog... y bueno, les invito a que pulsen el link para que lean... sin embargo, concuerdo con la conclusión de Batania, Cito: Necesito esperar a ponerme borracho para saber si opino lo mismo. Una vez borracho, el blog no pasó la prueba: enseguida me di cuenta de que a) muchos anónimos criticarían a la persona y no al poema, con el consiguiente trabajo de censura del administrador, b) los anónimos no garantizan al cien por cien el anonimato, porque mucha gente escribe siempre de la misma forma y enseguida sabes de quién se trata, y c) estaríamos creando un nuevo vicio, el de la crítica casi forzada, tan malo como el del elogio obligatorio imperante.

Total, estaría cool intentarlo, y ver si realmente los lectores necesitan desahogar sus pensamientos contra mi persona o mi trabajo, y ver que resulta de todo esto. supongo que le iré dando forma y lo tomare como proyecto de creación... Espero que el Neorrabioso, me de quebrada, de hacerlo a mi manera, y ojala resulte algo distinto de esto.

NEORRABIOSO


Problemas mentales

Me averguenza comer en público
y hacer una escritura privada

13.11.09

Borrador I

En ocasiones me siento como un fantasma en los corredores de mi cuerpo; muerta en la única vida, donde recuerdo como parpadear y limpiar el lagrimal con el dorso de mi mano diestra. Se que los símbolos que me encuentro son señales intermitentes indicando que renací en otro mundo, lleno de caos, malabarismo y confusión. Un propio circo donde debo partir mis voces, fragmentar el cuerpo y sacar cuentas cada tres minutos, para ser la chica esbelta de la cuerda floja, el payaso mas alcohólico del mundo, la mujer barbuda, el huérfano del algodón de azúcar, el violador de enanos, y la niña ultrajada escondida en este cuerpo con disfraz de muro grafiteado para fusilamiento.

Te conocí una noche deshidratada, en donde mi circo había tomado esta voz de rehén, negociando como agente federal, que supone el mando del asunto, como pasante de artes visuales, a ratos negociabas como habitante cansado de Tlaquepaque y otras, como ser de fuego, que suda e incinera mi mala conducta.

Me agregas a tu uno ochocientos de auxilio on line:
—Me llamo Fuego, pero la segunda L no es mi apellido real—.
—Yo me llamo Loca, asesina, desahuciada, mierda, estéril, castrada, depresiva, narcótica dependiente, mariguana—. Y tu silencio liberó al primer rehén de mi circo.

A veces tengo miedo, soy la niña sin cabeza en el abrigo del perchero, cuestiono la racionalidad de mis desdoblamientos, me culpo por vivir profundamente en la fantasía de estas rejas, y temo desprender del todo la mente de este plano, y llegar a los infiernos traspasar las taquillas, la jaulas de este circo y sentir que realmente llegue a casa. Compartir celda de tortura con las trapecistas un encuentro furtivo con el traga fuego darme cuenta, que lo único que disfruto, es la libertad que obtengo a instantes, cuando me sacas a la pista, para montar en web cam y micro, mis quince minutos de mi mal pagado show.

No soy la chica nice, la del vientre plano, la de las tetas firmes, la equilibrada, la sociable, la de la matriz sana para darte un caldero donde se horneen tus espermas, no soy la niña bien, de recuerdos felices, la de la mamá mentalmente higiénica…Y aun así te quedaste Fuego y me incendiaste mansamente. No soy heredera de viñedos, ni de buenos modales, pero si soy la primogénita, heredera por destino y sangre de los genes erróneos de papá, soy la del útero infantil, como mis tías las estériles, que lo que incuban lo asesinan, al igual que sus ganas, y las ganas de sus hombres.
¿Cuántas mas como yo hay?
Amor ¿Cuántos mas como tu hay, que llegan con su boca -escuadrón de emergencia- a negociar el retraso inagotable de mi ruina?

Sabes que las voces salen cuando me quedo en silencios, peso mucho para tu proyecto, pesan los recuerdos, son anclas que en ocasiones me dejan desahogarme y tomar distancias de la realidad, estas voces me patean el alma:
—Mami, mami, dile que se detenga, mami, me lastima el perro, mami estoy sangrando, mami ya no duermo, mami ya no siento, mami que se callen las voces de mis sueños. Madre, ¿tu dios existe? Entonces dile que borre mi memoria, que alguien me asesine, porque ya no tengo dinero para unas sobredosis de efexor, o la renta de un cuarto de hotel con tina, ya no tengo fuerza para bañarme en sangre como la Bathory traga vergas, no tengo una tumba donde llorarle al cadáver que expulso mi cuerpo, no tengo amante, amor, ni padre, no tengo impulso, no tengo huesos.

10.11.09

Boeing destino a la India

Yo me pierdo

En tus silencios de toro viejo

Traigo la toalla seca para recogerte de la sangre

Porque se me caen las canas con tus banderillas

Y no me arrastra el día

Nada mas se desliza

Ni el calor que escapa de la estufa

Ni el ojo que se quiere mantener alerta

Donde cuezo las bajadas

Como tú que eres agua por mis manos

Que no te detiene nada

Que te vuelas alto y te me olvido

Y me siento tan niña abandonada

Que hasta lloré por que vi una hormiga manca

Hada despedida de la matriz terráquea

Y le lloré largo a la hormiga

Cascadas para su familia

Y nada me sostiene

Mas que tu teamo, a todas horas

Mas que tu, que eres mío a cada hoja en que me busco

Mas que, si no te tienes y no me tienes

Mas, que no puedo quitarte las estocadas

No puedo borrarme las entrañas

No puedo contener la capa que me atora la garganta

8.11.09

Quemada

Autorretrato: Gabriel Labastida
mi Amigo y Héroe



Soy densa línea de recorte

renglón trenzado

que marea y sube

agujas con punto golondrina


La cago cuando amo porque asi me me educaron:

a irme de hocico en los vertederos

A irme de raite cuando pase un meteoro

a ventilar los dedos y sus olores

y tu olvidas el peso que arrojamos desde el puente

olvidas que mi olfato se hunde en la niebla de hada

se mete una línea de tu baba

polvora caliente y menstrual

que no quieres en tu boca

Y regreso al roce de todas mis madres

piedras para el himen del camino

que a veces me aferran al mismo piso

a veces a la gravedad que rompe el fuego

que no sabe otro oficio que urdir la telaperra

O goglear trampas para ocultar con trapos esta escena

La raíz placenta de las patas de la mesa

La trama cadabra del pozo con cocodrilos

y tu